viernes, 12 de septiembre de 2008

Puedes creerlo

El truco de la carta que cambia de color

Ha sido visto por más de 70 millones de personas on line y en la televisión de todo el mundo. El truco de la carta que cambia de color es uno de los vídeos más populares de los últimos años. Desde que los vídeos creados por los usuarios se convirtieron en uno de los temas centrales de Internet, el profesor Wiseman estuvo pensando la forma de utilizar esta tecnología para la difusión de la ciencia. La primera de sus creaciones, que puede verse más abajo, se convirtió en un éxito de la noche a la mañana, lo que lo llevó a la codiciada posición número uno en la sección Featured Video en YouTube.

Con un historial de atraer audiencias totalmente nuevas, el truco de la carta que cambia de color se volvió particularmente popular entre los docentes científicos como una manera amena de comunicar la psicología.

martes, 9 de septiembre de 2008

NEUROCIENCIA: SÍNTESIS NEUROLÓGICA, FUNCIONAL Y OPERATIVA



La neurociencia comienza a mapear zonas del cerebro que regulan la dinámica interpersonal. Esta dinámica apela a sistemas nerviosos muy apartados de aquellos que manejan exclusivamente las habilidades cognitivas, como la inteligencia general o "g".

[Por esto mismo] La visión de la inteligencia social puramente cognitiva la hace idéntica a la inteligencia general convirtiéndose en simple conocimiento SOBRE la vida social (comprensión intelectual que se tiene sobre las situaciones sociales) habilidad de entender a otras personas y saber cómo reaccionarán ante diferentes situaciones sociales. [Pero] NO evalúa las habilidades del "camino bajo" de la neurociencia social.

Gran parte del "camino bajo" en los circuitos sociales del cerebro recorre zonas que no tienen acceso directo a las palabras o los pensamientos. Una mejor comprensión de la inteligencia social requerirá que pensemos el concepto asegurándonos de incluir estas "aptitudes no cognitivas": el talento, por ejemplo, que hace que una enfermera sensible calme a un bebé que llora con un mínimo toque tranquilizador, sin tener que pensar, ni por un momento, qué debe hacer.

Una determinada "inteligencia" (mecánica, abstracta, social, práctica, interpersonal) puede incluir habilidades no cognitivas (empatía primaria, sincronía, preocupación empática, sintonización, intuición social)

Una medición adecuada de la inteligencia social incluye los enfoques del "camino alto" (para el que se destinan los cuestionarios) y mediciones del "camino bajo" (como los perfiles de sensibilidad no verbal, la lectura de microexpresiones, las simulaciones de situaciones sociales)

Las pruebas más corrientes (convencionales u ortodoxas) destinadas para detectar la inteligencia emocional y social preguntan al camino alto sobre el camino bajo, lo que resulta una táctica [muy] cuestionable. La ciencia cognitiva ha sido muy útil en lingüística y en inteligencia artificial pero está muy limitada cuando es aplicada a las relaciones humanas.

"CEREBRO SOCIAL"

Consiste en circuitos neuronales (núcleos, módulos y redes de neuronas específicas) ampliamente dispersos en el cerebro que se activan durante la interacción dependiendo en gran medida de la actividad social que se encare en determinado momento. Son redes nerviosas diferentes pero fluidas que se sincronizan relacionándose con otras. Es decir, opera a nivel de sistemas que trabajan en paralelo, mezclando funciones automáticas y controladas en diversas proporciones y que se coordinan para servir a un propósito unificador. Estos circuitos entrelazados pueden trabajar juntos en alguna tarea y solos en otras" ...

lunes, 8 de septiembre de 2008

domingo, 7 de septiembre de 2008

ilusión óptica

Eres optimista por naturaleza

Somos optimistas por naturaleza, y un equipo de científicos identificó el mecanismo del cerebro que genera esa tendencia humana a ver el mundo “color de rosa”.
Mujer

Dos regiones del cerebro se activan cuando imaginamos eventos futuros positivos .

Este mecanismo, sin embargo, ocurre en la misma región cerebral donde pueden surgir irregularidades que conducen a la depresión.

Ésas son las conclusiones de investigadores de la Universidad de Nueva York y la Universidad de Londres publicadas en la revista Nature.

El estudio, afirman los expertos, podría conducir a un nuevo entendimiento sobre los orígenes de los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad.

“Los psicólogos han sabido esto desde hace mucho tiempo, que el ser humano tiende a ser optimista sobre el futuro aún cuando la evidencia que se le presente sugiera lo contrario”, dijo a la BBC la doctora Elizabeth Phelps, profesora de la Universidad de Nueva York y autora del estudio .

Por ejemplo, agrega, a menudo sobrestimamos nuestras perspectivas de vida y nuestras posibilidades de éxito.

Y subestimamos nuestras posibilidades de divorciarnos o padecer cáncer.

“Así que lo que intentamos en estudio fue comprobar esto en términos de las funciones cerebrales”, afirma la autora.

Dos regiones

La investigación demostró que esta tendencia a ver el mundo “color de rosa” se genera en dos regiones particulares del cerebro: la amígdala y la corteza cingulada anterior rostral.

Mujer pensando

Las mismas regiones del cerebro están involucradas en el optimismo y la depresión.

Los científicos utilizaron tecnología de imágenes de resonancia magnética funcional (IMRF) para examinar las funciones cerebrales de individuos a quienes se pidió que imaginaran posibles eventos futuros, como ganar un premio o terminar una relación amorosa.

“Cuando los participantes imaginaron eventos futuros positivos -afirma la doctora Phelps- detectamos una activación en la amígdala y la cingulada anterior rostral”.

“Y éstas son las mismas regiones del cerebro que parecen mostrar un mal funcionamiento cuando ocurre la depresión”, agrega.

Los científicos agregan que los participantes más optimistas mostraron una mayor actividad en esas regiones cuando imaginaron eventos futuros positivos.

Se sabe que la gente que sufre depresión a menudo muestra irregularidades o actividad anormal en estas dos regiones cerebrales.

Y esto a su vez está relacionado a una visión pesimista o negativa de la vida.

Depende de cada persona

Según la doctora Phelps, “hay muchas variaciones entre individuos, pero en general, la gente que no es optimista a menudo sufre depresión, y es muy interesante notar que la misma región del cerbero involucrada con el optimismo está también involucrada con el pesimismo”.

En general, la gente que no es optimista a menudo sufre depresión, y es muy interesante notar que la misma región del cerbero involucrada con el optimismo está también involucrada con el pesimismo

Dra. Elizabeth Phelps, Universidad de Nueva York

Los participantes, que también llenaron un cuestionario psicológico, demostraron una tendencia a generalizada a esperar que los eventos positivos sucedan en un futuro más cercano que los eventos negativos.

Y también imaginan los eventos positivos con mayor intensidad que los negativos.

“Nuestros resultados sugieren que mientras que el pasado es limitado, el futuro está abierto a la interpretación, y esto permite que la gente se distancie a sí misma de posibles eventos negativos y tienda más a imaginar eventos positivos”, afirman los científicos.

“Entender el optimismo es fundamental -dice Phelps- ya que éste no sólo está relacionado con nuestras actitudes hacia la vida, sino también con la salud mental y física ya que nos ayuda a funcionar en el mundo de forma psicológicamente positiva”.

Aprender a ser Feliz